Reunida en la ciudad de Mánchester (Reino Unido), la plenaria de la IPBES –Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas– ha ratificado su Evaluación sobre empresas y biodiversidad, en la que exponen datos para comprender la dependencia e impacto de las empresas en la naturaleza y proponen más de 100 medidas para mejorar la situación global. Tres de sus representantes explicaron los principales resultados y propuestas en una sesión informativa organizada por el SMC España.
Descrita como “el IPCC de la biodiversidad”, la
Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y
Servicios de los Ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés) ha publicado la Evaluación sobre empresas y biodiversidad,
un trabajo de casi tres años a
cargo de 79 expertos mundiales de la ciencia y el sector privado, así como de
pueblos indígenas y comunidades locales procedentes de 35 países. El texto, que incluye más de 100 medidas específicas, se
aprobó en la 12ª sesión plenaria
de la IPBES celebrada del 3 al 8
de febrero en Mánchester (Reino Unido), a la que acudieron representantes de
los más de 150 gobiernos miembros de la plataforma.
Para presentar los
principales resultados de la evaluación, este lunes el SMC España organizó una
sesión informativa con Ximena Rueda Fajardo,
copresidenta de la Evaluación sobre empresas y biodiversidad, Sebastián
Villasante, experto de IPBES en varias evaluaciones, incluida
la próxima Evaluación Global, y profesor de la Universidad de Santiago de
Compostela, y Vanessa Rodríguez Osuna,
experta y coordinadora del capítulo 1 de la Evaluación sobre empresas y
biodiversidad.
“Hemos llegado a un
momento de urgencia”, alertó Rueda. “El primer mensaje que lanza el informe es
que la pérdida de biodiversidad y el deterioro de la naturaleza no nos dan
tiempo de espera. Tenemos que actuar ya desde todas las empresas, en todos los
sectores, en todos los países”, apremió. Según el informe, todas las empresas
dependen de la biodiversidad y todas influyen sobre ella. El crecimiento de la
economía mundial se ha producido a costa de una inmensa pérdida de esta
biodiversidad, lo que ahora plantea un riesgo generalizado no solo para la
economía, también para el bienestar de los seres humanos. Sin embargo, según
explicó Rodríguez, “una de las barreras que hemos detectado para la acción
empresarial en estos temas es que la información científica disponible a veces
no se traduce, no se comunica en un lenguaje que tenga sentido para las
compañías”.
Aunque el informe es
global, Villasante valoró el caso de España: “Somos uno de los países en la
Unión Europea con mayor biodiversidad, que es absolutamente fundamental para
desarrollar cualquier actividad económica a nivel geográfico”. Sin embargo, “a
pesar de esa riqueza natural, estamos por debajo de la media europea respecto a
los hábitats evaluados, no tenemos un sistema integrado que permita monitorizar
los impactos sobre la biodiversidad en los sectores productivos”, lamentó.
La biodiversidad no aparece en los informes empresariales
Según el documento,
desde 1992 se ha producido un aumento medio per cápita del
capital humano del 100 %, mientras que las reservas de capital natural se han
reducido en un 40 %. Además, el flujo financiero global en 2023 con impactos
negativos sobre la naturaleza fue de 7,3 billones de dólares, mientras que solo
220.000 millones contribuyeron a la conservación y restauración de la
biodiversidad. Menos del 1 % de las empresas que rinden cuentas públicas
mencionan los efectos sobre la biodiversidad en sus informes.
“Las organizaciones
deberían rendir cuentas y comunicar sus impactos de manera transparente, así
como qué están haciendo para mejorarlos y cómo están manejando sus
dependencias”, expuso Rueda. En su opinión, “esta es una acción que no
solamente depende de las regulaciones de los gobiernos, sino que también la
sociedad civil debe impulsar este cambio en el comportamiento de los actores
empresariales”. Frente a una estructura económica que prima frecuentemente los
beneficios a corto plazo, “hay que tener en cuenta que el planeta es finito y
dirigir e incentivar a las empresas a que piensen también en el largo plazo,
porque las consecuencias de no hacerlo pueden ser muy costosas en el futuro”,
resumió la experta.
Respecto al anuncio
de Donald Trump de la salida de Estados Unidos de la IPBES, así como de otras
más de 60 instituciones, Rueda reconoció: “Es una lástima no tener a un socio
tan importante, pero lo que hemos visto esta semana ha sido realmente
fascinante. Es impresionante ver el poder del multilateralismo con 150 países
unidos por un objetivo común”. Villasante recordó que la IPBES “todavía no ha
recibido una notificación formal de su retirada, aunque parece probable que
suceda”. Y emitió un mensaje de tranquilidad: “El compromiso de la IPBES y de
los más de cien países que la forman es inquebrantable. Su objetivo de proporcionar
de manera objetiva la evidencia más robusta sobre el estado de la biodiversidad
es un concepto muy poderoso sobre cómo avanza la humanidad, el progreso, el
conocimiento y la cooperación. Y esto no perteneció nunca ni va a pertenecer a
un solo país, sino a una comunidad global. La cooperación científica continúa y
es más fuerte que nunca, a pesar de decisiones coyunturales de algunos países”.
Fuente: sciencemediacentre.es
Fotografía: Imagen de la plenaria reunida en Mánchester. Crédito: ENB-IISD - Anastasia Rodopoulou - IPBES12.


Aprodel CLM

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